La sierra de Atapuerca se encuentra en el Norte de España, en la Comunidad de Castilla y León, a 15 Kilómetros de la ciudad de Burgos, enclavada en los términos municipales de las localidades de Atapuerca e Ibeas de Juarros.
La UNESCO incluyó los Yacimientos Pleistocenos de la Sierra de Atapuerca en su lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad, en diciembre de 2000.
Los profesores Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro dirigen el Equipo de Investigaciones de Atapuerca. Dicho equipo multidisciplinar engloba a científicos de los siguientes centros de investigación y universidades:
El Equipo de Investigaciones de Atapuerca fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997.
Los fósiles humanos recuperados en Atapuerca hasta este momento constituyen el 85% del registro fósil mundial del período conocido como Pleistoceno Medio . Cada nueva excavación refrenda a este conjunto de yacimientos como una de las zonas de asentamiento más importantes de los primeros europeos.
En el complejo arqueológico y paleontológico de los yacimientos de Atapuerca están representados, a lo largo del tiempo, tres periodos en los que se han recuperado restos humanos de gran antigüedad, así como restos de la cultura material de estos humanos:
En la Sima de los Huesos, en los niveles superiores de la Gran Dolina, así como en los yacimientos de Galería y Cueva de los Zarpazos, aparecen restos de fauna que en algunos casos fueron consumidos por humanos. También se han encontrado restos de cultura material (industria tallada en piedra) definida como “Modo tecnológico II” o Achelense, atribuida a la especie Homo heidelbergensis .
En los niveles TD-6 y TD-4 de la Gran Dolina, así como en el nivel TE-9 de la Sima del Elefante, aparecen restos de fauna consumida por humanos y de cultura material (industria tallada en piedra) definida como “Modo tecnológico I” u Olduvayense.
Los restos fósiles atribuidos a la especie Homo antecessor , recuperados en el nivel TD-6 de la Gran Dolina, presentan marcas de corte producidas con herramientas de piedra afilada y también fracturas asociadas al consumo de los mismos, por ello está probado que fueron comidos, en un acto de Canibalismo, por otros humanos.
El sistema de cuevas que recorre el interior de la montaña de Atapuerca era conocido y visitado desde antiguo. Pero los primeros yacimientos fueron descubiertos en el exterior, cuando los trabajos realizados por una obra civil rompieron y atravesaron la montaña. La construcción de un ferrocarril minero, actualmente en desuso, para transportar mineral hasta la ciudad de Burgos en los últimos años del siglo XIX, dejó una trinchera o desfiladero y atravesó cuevas hasta ese momento desconocidas. Hoy varias de esas cuevas son magníficos yacimientos de importancia mundial.
A día de hoy se conoce la existencia de 40 cuevas en el complejo cárstico de la montaña de Atapuerca, y gran parte de ellas tienen un buen potencial arqueológico o paleontológico. Actualmente, el Equipo de Investigación trabaja intensivamente en las cuevas de la Gran Dolina, la Sima de los Huesos, Cueva de los Zarpazos, la Cueva Mayor, Cueva del Mirador y la Sima del Elefante.
En la ciudad de Burgos está en construcción el Museo de la Evolución Humana que sin duda, será un referente para la prehistoria mundial, tanto a nivel científico como en el ámbito divulgativo y educativo. La ciudad de Burgos va a generar una oferta de ocio y prehistoria de gran nivel, que contará además con la posibilidad de visitar los yacimientos de la Sierra de Atapuerca a tan solo 15 kilómetros de distancia.
Las localidades cercanas a los yacimientos, Ibeas de Juarros y Atapuerca, ofrecerán además una magnífica oferta didáctica dedicada a la “prehistoria en directo”, a pie de yacimiento, para aquellos visitantes que quieran conocer en primera persona los lugares donde se excavan los fósiles de homínidos más antiguos de Europa.